dr guridi operando DBSUna técnica terapéutica que se utiliza en el tratamiento de la enfermedad de Parkinson es la estimulación cerebral profunda (ECP) o también conocida por sus siglas en ingles (DBS) Deep brain stimulation.

Esta técnica se viene practicando cada vez con mayor frecuencia, sin embargo no es recomendada para todos los pacientes.

En su articulo "Estimulación cerebral profunda en enfermedad de Parkinson: Importancia de un equipo multidisciplinario" la doctora Mayela Rodriguez-Violante explica, entre otras cosas, los criterios de selección de los candidatos a esta técnica terapéutica

La estimulación cerebral profunda (ECP) de blancos específicos es una opción terapéutica cada vez más utilizada en el manejo de pacientes con enfermedad de Parkinson. La tasa de éxito depende de diversos factores en los que destaca la participación del neurocirujano y del neurólogo; sin embargo, cada vez es más claro que se requiere de un equipo multidisciplinario para una correcta selección del candidato

Es bien reconocido que para obtener el mejor resultado de la estimulación cerebral profunda en la enfermedad de Parkinson se requiere de la participación de un neurólogo especializado. El neurólogo juega un papel relevante de diversas etapas del proceso, pero sin duda destaca en lo que se refiere a la selección del paciente y en la evaluación clínica.

La selección del paciente se realiza con base en diversas consideraciones (Tabla 1),DBSSeleccion en las cuales participa el equipo multidisciplinario o comité. El primer paso consiste en el diagnóstico preciso de la enfermedad de Parkinson. Existen reportes de pacientes sometidos a cirugía de ECP bajo la impresión diagnóstica de EP y que tiempo después la evolución clínica demostró que se trataba de un parkinsonismo atípico (por lo general de una atrofia múltiple de sistemas).

Otro aspecto de suma importancia en la selección de candidatos a ECP es la respuesta terapéutica a levodopa; lo anterior se debe a que ésta se considera un predictor confiable de la respuesta esperada de la estimulación. Esta respuesta a la levodopa se valora mediante un reto agudo o prueba de levodopa. En dicha prueba se evalúa la función motora del paciente mediante un instrumento clínico como la escala unificada de evaluación de la EP (UPDRS) en su estado “off” (sin efecto de medicamento); posteriormente se administra una dosis de levodopa/carbidopa y se repite la valoración al alcanzar el estado de “on” (con efecto de medicamento). Uno de los principales criterios de selección para cirugía es una respuesta adecuada a la levodopa medida en los términos antes descrita por lo cual es fundamental que sea realizada por un neurólogo con experiencia en este tipo de evaluaciones. Actualmente se considera que la mejoría en esta prueba debe ser de al menos 30% aunque evidencia reciente sugiere que pacientes con EP con una respuesta sub-óptima a la levodopa pero con discinesias severas, fluctuaciones motoras “on/off” o temblor refractario a medicamentos pueden beneficiarse de la DBS

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