Tratamiento del temblor en el Parkinson mediante ultrasonidos

La enfermedad de Parkinson (EP) es una enfermedad del sistema nervioso central relacionada con el depósito de alfa-sinucleína (marcador de la enfermedad) en determinadas neuronas del sistema nervioso, en especial en las neuronas de la sustancia negra del tronco cerebral.

Se produce la lesión primero y la desaparición después de estas neuronas, de las que nace el sistema dompaminérgico nigroestriado. Este sistema, que utiliza la dopamina como neurotransmisor, interviene de forma decisiva en el control del movimiento.

Por ello la EP se manifiesta clínicamente de forma predominante por síntomas motores: temblor, rigidez, lentitud y alteraciones de la postura.
El curso de la enfermedad es lentamente progresivo y si bien no disponemos de un tratamiento curativo, hoy se utilizan diferentes medicamentos para lentificar el curso de la enfermedad o suprimir sus manifestaciones clínicas, lo que se consigue con manifiesta eficacia durante muchos años.

Aunque el temblor es muy llamativo y, de hecho, no pocas personas identifican –incorrectamente – temblor y enfermedad de Parkinson, desde el punto de vista médico el temblor no suele ser el problema más importante de la enfermedad por varios motivos. En primer lugar, muchos enfermos no tienen temblor y en aquellos en los que aparece, el temblor suele ser poco intenso.

Además, en muchos casos el temblor desaparece o mejora considerablemente con el tratamiento antiparkinsoniano. Finalmente, el temblor suele presentarse durante el reposo – por ejemplo, cuando el paciente está relajado en la cama antes de dormir, o cuando está distraído viendo un programa de TV – y desaparece durante el mantenimiento de la actitud y durante la actividad – por ejemplo, al sostener el teléfono, llevar una bandeja, sostener una cuchara, etc. Dicho de otra manera, el temblor no suele ser incapacitante.

Sin embargo, en ocasiones el temblor pasa a primer plano. Así sucede cuando el tratamiento antiparkinsoniano no lo mejora. Otras veces el temblor puede mejorar con el tratamiento, pero no llega a desaparecer y causa al paciente un retraimiento social importante, porque le avergüenza que lo vean temblar; este retraimiento es especialmente importante en personas que tienen un trabajo cara al público, como son los artistas, etc.

En otras ocasiones al persistir y progresar el temblor el enfermo cree que la enfermedad está avanzando y lo sume en la depresión. Finalmente, en algunas ocasiones el temblor es muy intenso y, cuando es así y no mejora, puede resultar incapacitante.

En estas ocasiones es necesario recurrir a otros tratamientos diferentes de la administración de medicaciones, que son muy útiles en otros pacientes, para hacer desaparecer o mejorar el temblor en ese caso concreto. Uno de los procedimientos es la estimulación profunda cerebral, que consiste en la introducción - en el correspondiente núcleo cerebral - de un electrodo que es estimulado mediante unas baterías situadas bajo la piel, de forma similar a los marcapasos cardíacos.

Como el procedimiento es invasivo está contraindicado en aquellas personas en las que puede suponer un riesgo, incluso si las complicaciones son bajas. Un ejemplo típico es la persona de edad avanzada y conviene recordar que esta enfermedad es más frecuente a esas edades. Pero hoy existen otras maneras de inactivar el núcleo cerebral correspondiente – en este caso, el núcleo ventrolateral del tálamo. Una de ellas es lesionarlo mediante ultrasonidos, un moderno procedimiento considerado no invasivo y que por tanto puede estar especialmente indicado en personas de edad avanzada o que tienen otras enfermedades que hacen peligrosos los procedimientos invasivos.

Un reciente estudio ha demostrado que la lesión realizada mediante ultrasonidos es muy efectiva, de forma que los pacientes intervenidos mejoraron de forma dramática a los 3, 6 y 12 meses comparativamente a los controles no intervenidos. Los efectos adversos afectaron a pocos enfermos y, por lo general, fueron leves y pasajeros. El procedimiento no tuvo mortalidad (1), de forma que todo indica que se trata de un procedimiento muy a tener en cuenta para mejorar o hacer desaparecer el temblor en aquellos pacientes que no responden a un tratamiento convencional y en los que los procedimientos quirúrgicos invasivos están contraindicados o no se aceptan.


(1) International Congress of Parkinson's Disease and Movement Disorders Abstract 106: Shah BB, Huss DS, Sperling S, et al.
Unilateral focused ultrasound thalamotomy in tremor-dominant Parkinson's disease.

* El Dr. Román Alberca Serrano es Neurólogo. Ha sido Jefe del Servicio de Neurología de los HH.UU. Virgen del Rocío de Sevilla y Presidente de la Sociedad Andaluza de Neurología y de la Sociedad Española de Neurología.