MI DULCE CABALLERO, MI SECRETO.
Este es un relato que cuenta como le cambio la vida a una princesa, donde los sentimientos se pueden tocar de lo intensos que se vuelven, una historia con un final en donde no se comen perdices, una historia que nadie imagina que vivirá.
Una princesa que era feliz, que vivía en su castillo, junto a su rey y su familia, pero un día se dio cuenta que un caballero la rondaba.
Nunca se lo hubiera imaginado, le costo asumirlo, ella se creía inmune, pero entro en su vida y despacio fue apoderándose de ella.
A partir de entonces sus ojos guardan un secreto, un secreto que unos pocos conocen, pero que al final todos sabrán, será evidente, no lo podría ocultar.
Un secreto que hacia que sus ojos brillaran de una forma especial.
Un secreto que la convirtió en la princesa de ojos negros como el carbón.
La princesa estaba siendo conquistada por un caballero, un
Al principio fue difícil muy difícil y lo sigue siendo a pesar de haber pasado ya un tiempo, días intensos en el que no puede dejar de pensar, de pensar en su dulce caballero
Lloro, grito y pataleo pero al final lo acepto, acepto en su vida a este amante que le cambio la vida, vaya si le cambio, porque él, locamente enamorado de la princesa de ojos negros como el carbón la quería solo para él
Así que un buen día la princesa de ojos negros asumió este loco amor, decidió que si tenia que compartir su vida con este caballero, lo haría con la cabeza bien alta, cambiaria sus lindos vestidos por un traje de guerrera y lucharía junto a él o contra él pero lucharía, cada día, cada segundo de su vida.
Luchara cada día contra el dolor físico y el dolor interior que hay veces que se hace insoportable. Un dolor que la obliga a mirarse todos los días al espejo, y que si todo seguía igual, sonríe y si no , sus ganas de ser feliz sus ganas de vivir la dan las fuerzas suficientes para no caer en el abismo.
No es que se volviera mas feliz, es que seguía siendo feliz, con la vida un poco mas complicada, pero feliz.
Vivía el presente y se dejaba llevar por los sentimientos, sentimientos que se han vuelto mas sensible pero mas fuertes, por que la batalla es difícil.
Hay veces que cae derrotada, pero cada vez que lo hace se levanta con mas fuerza, esta dispuesta a todo, a todo aquello que le haga llevar una vida agradable.
En la batalla su brazo y su pierna empeoraron, todo se volvió mas lento, por la noche las discinesias, cada vez hablaba mas flojito y lo peor hasta el momento, era que no se atrevía a ir andando a casi ningún sitio, su pie se retorcía , la distonía era cada vez mas frecuente. Pero ella la Princesa de ojos negros como el carbón seguía luchando al lado de su dulce caballero.
Sabia que era duro para los de su alrededor, se esforzaban en entenderla, pero por mucho que lo intentaban no podían.
Ella no quería que sufrieran, y cada día después de darle los buenos días a su amante, después ponerse su traje de luchadora, salía a la calle sonriente, con fuerza.
Y si se pone a temblar, parece que lleva el ritmo de una canción, y si no puede andar , se pone a bailar, el dulce caballero le marca las pautas de su vida, pero ella encuentra siempre la mejor música para acompañarlo.
Por las noches la princesa de ojos negros como el carbón junto a su dulce caballero habla con las estrellas, unas estrellas que son de todas partes, que la entienden que saben lo que siente, y que le da fuerzas para seguir luchando, cuatro estrellas con nombre de mujer, que la acompañan cada día en su lucha, donde ella busca refugio, donde ella busca consuelo, donde sus risas le quitan las penas.
Así pasan los días, intentando ser feliz, con lo que le ha tocado vivir, aunque hay veces que siente que se le pide demasiado, que sea buena esposa, buena madre, buena hija, buena hermana, buena amiga y además asuma como si nada a su amante, a su dulce caballero. No le esta permitido bajar la guardia ni un solo instante y eso no es justo no, no lo es. Pero ella, solo ella, sabe lo que siente
No sabe como acabara esto, no le gusta pensarlo, no hace planes para el futuro, solo le importa el presente.
Se siente presionada, necesita descansar para reponer la fuerza, fuerza que la hace levantar sus ánimos, la que le hace caminar cada día , la que no le permite tirar la toalla y huir a un mundo desconocido, de un mundo de donde no se vuelve.
Solo pide tiempo, tiempo para que sus pulmones se llenen de aire. Tiempo para que sus ojos negros como el carbón dejen de llorar, para que deje de dolerme el alma.
Hay veces que cuando se despierta de madrugada, una sensación la envuelve, recuerda estar soñando con el, con su dulce caballero, pero al abrir los ojos ,el sueño se evapora al igual que su amante, extiende la mano y nota la cama caliente. Habrá sido un sueño o es en ese momento cuando esta soñando, soñando que todo ha sido un sueño, o soñando que sigue con ella, tumbado a su lado. No sabe si abrir o cerrar los ojos, pero decide levantarse, se asoma a la ventana y al ver el sol, al ver que tiene otro día mas para vivir, otro día mas para ver como crecen sus hijos, otro día mas para disfrutar de sus padres, otro día mas para amar a su marido, otro día mas para compartir con su amante, sonríe, sonríe y camina.
Y esta es la historia de una princesa, de una princesa que el destino escrito o no, la convirtió en la princesa de ojos negros como el carbón.
Que gracias a su familia y a sus amigos puede ser contada sin vergüenza, sin preguntarse porque a ella, sin lamentaciones, dignamente y cuando le preguntan que le sucede, ella contesta que es feliz, que solo esta viviendo una historia de amor con un caballero, con su dulce caballero. Que para ella lo importante es sentir, amar, vivir.