Trastornos del sueño en la enfermedad de Parkinson

Varios estudios han evidenciado que los trastornos del sueño afectan aproximadamente al 90 por ciento de las personas con Parkinson.
Pero los doctores a menudo pasan por alto estos síntomas cuando tratan a las personas con Parkinson porque la enfermedad está definida por problemas con el movimiento, tales como la rigidez, el agarrotamiento y el temblor.

La mayoría de personas con Parkinson tienen problemas para descansar bien durante la noche. Tanto los síntomas de la enfermedad como la medicación contra el Parkinson pueden interferir con el sueño.  Los problemas de sueño más comunes para las personas con enfermedad de Parkinson son:

Insomnio.
Dificultad para sentirse cómodo, sea por dolor o porque le resulta difícil girar sobre la cama, puede mantenerle despierto. El tomar siestas durante el día también puede dificultarle dormir durante la noche.

Inversión del ciclo del sueño.
Con relación a esto, el tomar siestas con frecuencia puede conducir a un ciclo en el que se está despierto de noche y se pasa más tiempo durmiendo durante el día que durante la noche.

Nicturia.
Las personas con enfermedad de Parkinson con frecuencia tienen nicturia —deseo frecuente de orinar durante la noche. El levantarse de noche para ir al baño, lo que puede ser un problema, evita que las personas duerman durante la noche. El temblor también puede despertar. Además, los sueños vívidos, un efecto secundario de la medicación basada en levodopa como Sinemet® , pueden turbar el sueño.

Síndrome de las piernas inquietas (RLS, por sus siglas en inglés).
Las personas con RLS sienten incómodas sensaciones o incomodidad parecida a un hormigueo que les insta a mover las piernas. Hay varios medicamentos disponibles para tratar el RLS.

Despertar de madrugada.
Sea como resultado de un hábito de los horarios de trabajo anteriores o porque uno se fue a la cama muy temprano, las personas con Parkinson a menudo se despiertan muy temprano en la mañana. Si uno se va a la cama a las 7 p.m., es difícil que uno se mantenga dormido hasta las 6 o 7 de la mañana siguiente.

Apnea del sueño.
Las personas con apnea del sueño dejan de respirar durante periodos cortos de tiempo. Esto evita que entren a la etapa restauradora profunda del sueño. En la población general, la apnea del sueño está relacionada con la obesidad y el fumar. Hay varios tratamientos disponibles para la apnea del sueño.
Trastorno de comportamiento del sueño REM.
REM significa, en inglés, movimiento ocular rápido. Esta es la etapa del sueño en la que ocurren los ensueños. Las personas con trastornos del comportamiento del sueño REM actúan sus ensueños, los mismos que eventualmente pueden ser violentos. Entre las personas con Parkinson, alrededor de un tercio de los hombres y muy pocas mujeres desarrollan el trastorno, el mismo que es conocido como trastorno de comportamiento REM.

Si usted está experimentando cualquiera de estos problemas de sueño, lo mejor es que converse con su médico para ver si hay medicamentos disponibles para
sus síntomas. También hay varias estrategias que pueden ayudarle a dormir mejor en la noche.

Estas incluyen:
• Primero, tratar de incrementar la actividad y evitar las siestas durante el día. Hacer ejercicio le ayudará a dormir y tiene beneficios de largo plazo sobre su salud.
Ya que los medicamentos contra el Parkinson pueden provocarle somnolencia, usted podría necesitar un ajuste a su medicación durante el día o tomar un
estimulante (con la supervisión de su médico) a fin de mantenerse despierto.
• Intente tomar los medicamentos contra el Parkinson tarde en el día o tomar una dosis extra (si su doctor lo prescribe) ya que estos pueden provocarle somnolencia durante la noche.
• Evite los líquidos después de la cena, lo que ayudará a prevenir el tener que levantarse para ir al baño.

Finalmente, intente mantener un horario de sueño regular — ir a la cama y levantarse a la misma hora cada día.
Si después de usar estas técnicas usted todavía tiene problemas para conciliar el sueño o mantenerse dormido, podría considerar la posibilidad de tomar el
medicamento para dormir que su médico le recomiende.