Enfermedad de Parkinson, información, noticias, tratamientos, fármacos, investigación, terapias.

AGRADECIMIENTOS A MI PC

Tú has sido mi confidente, mí valle de lágrimas, mi antidepresivo, durante años, te he podido explicar lo que me ha convenido, tantas veces como he querido jamás me has puesto cara de aburrido ni me has dicho amargado: "Otra queja, no, por favor".

Tú te limitas a leer pacientemente y todo lo guardas en tu mente, sin protestar, sin rechistar cuando de vez en cuando te lo hago buscar para leer o retocar nuevamente.

Tú has sido mi fuente de información, sabes de todo, sobre todo tienes conocimiento, solo tengo que saber preguntarte adecuadamente, en el lugar correcto.

Contigo puedo ir de compras, viajar por todo el mundo, saludar a mis amistades, durante horas, jamás me has dicho: "Acaba, que estoy cansado", nunca te quejaste.

Aunque seas atacado por troyanos, tú lucharás hasta la muerte para salvar todo lo que te he mandado guardar confidencialmente.

Has sido imprescindible para mí, una ventana abierta al mundo, no he podido pasar ni un solo día sin ti, siempre tengo algo que contarte, siempre tengo algo que buscar, algún sitio que visitar, alguna página donde publicar mis relatos.

Por eso me llenaría de dolor tener que prescindir de ti, porque no todos, créeme que lo he intentado, te ven como te veo yo, no todos comprenden lo mucho que te necesito, te ven como un rival que acaparas toda mi atención, cuando en realidad les estás haciendo un favor.

Mi querido ordenador, te estaré eternamente agradecida por la ayuda que me has prestado, por las veces que me has salvado de caer en una depresión, sin ti no hubiese podido ni publicar un libro, ni escribir relatos, ni mandar escritos a la sección de cartas del lector de los diarios, sin ti jamás hubiese conocido a personas maravillosas con las que hoy a demás del Parkinson nos une una gran amistad.

Te tendría que dejar unos días para demostrarles que tú no eres el causante de mi deterioro, que el culpable es otro que pretenden ignorar y al que no quieren culpar, tal vez porque les asusta pensar en él, tanto, que ni siquiera lo quieren nombrar, pero te lo nombraré yo, "Parkinson".

Mientras me queden fuerzas, tú seguirás siendo mi confidente, mi valle de lágrimas, mi antidepresivo, mientras yo pueda conectarte, tú seguirás siendo mi válvula de escape, estaremos juntos hasta que el Parkinson nos separe.

Please publish modules in offcanvas position.