Quiso cruzar... y cruzó!

Marcello quería desafiar si mismo y la enfermedad de Parkinson que padece, participando en el desafío de "El Cruce" recorriendo 100 kms. en los Andes.

Con anterioridad Marcello nos relataba con sus palabras y emociones las vivencias de la preparación.

Pero ahora se acabaron los ensayos...

Primer día de carrera, jueves 7 de febrero, 6:30 am, listos para salir,somos muchos, hacemos fila y vamos pasando por el arco de salida, comienza el reto, comienza la hazaña, estoy feliz!!!
Voy a mil con mi compañero Alvaro, no siento cansancio, sigo a mil....... Me tome un Sinemet a las 6am y otro a las 11,30 en pleno recorrido. Me estoy golpeando mucho los pies, vamos en el primer grupo, buen tiempo, los pies vuelan....................final ... mi reloj marca 32 km en 5 horas y 40 minutos............INCREIBLE!!!!!!

La llegada al campamento muy emocionante por este buen tiempo que logramos, el lago enfrente a las carpas es sabroso para refrescarse, las carpas son pequeñas y este día la compartimos los dos, es meternos verdaderamente como sardinas con mucho cansancio y calor.

La comida para mi se va a limitar en Choripan y frutas. Hay que hacer cola para todo entonces estos dos platos están siempre disponibles y puedo repetir al infinito. Pasan las horas "mamando gallo" (expresión local de burla, tomar el pelo) en mesas frente al lago compartiendo, descansando y me fascino lo admito, la cara de asombro de la gente cuando ven el tiempo que hicimos y mi Parkinson no aparece.
Durante el recorrido fui varias veces entrevistado por la TV, era la primera vez que un paciente con EP realizaba esta hazaña.
Al fin llega la noche y a dormir se dijo!!!
 

Segundo dia, 5 am  toque de Diana, alistarnos, recoger pertenencias, maletas y prácticamente sin desayunar nos montamos al bus que nos llevara a la segunda salida, en el bus alcanzo  a comerme una barra de proteína muy poco para un recorrido de 42 km con ascensos tan marcados como pasar de solo 13 km de 1.200 mts a 2.900 mts. Fuerte, duro, por suerte en el km20 llegamos a un lago donde pudimos llenar las botellas con agua y renacuajos.

Allí empezó mi calvario,las ampollas y las uñas quebradas me impedían mantener el trote de buen rendimiento, sufría por mi compañero, pero del otro lado el dolor era insoportable, hicimos el recorrido en 9 horas,50 cuando nuestra meta eran 8 horas.

Los paisajes abrumadores, faltando 15 km para llegar empezó a llover y a granizar, empapados finalmente llegamos y me fui directo al médico por mis pies; al principio creían que el problema era cardiaco, me tomaban la presión  la saturación de la sangre y naturalmente estaban perfectas, eran mis pies que gritaban auxilio, encima estaba temblando de frío, me había quitado la camiseta empapada y tiritaba de frío acompañado del temblor del parkinson.

Llego otro doctor, me dieron manta y procedió a destapar los pies, cuando los vi entendí el dolor tan grande que sentía.
El médico trato de hacer la mejor curación posible, corto piel, desinfectó y drenó las ampollas.............y me dice, Usted no puede correr mañana, solo caminar,hummmmm    sentí alivio......ya eran las 6pm.

Salí a coger el bus que me llevaría al campamento, eran las 7,30 de la noche y mi compañero de equipo Alvarito, ya se había ocupado de las maletas y organizo las carpas, nos habían dado una a cada uno  para esa noche.

Los amigos, la gente me felicitaban, era increíble para ellos que yo hubiera terminado la prueba mas DURA de la carrera, había sumado 73 km; otro choripan, gatorade y pepsi por que en el cruce no hay la chispa de la vida.
A las 9.30 pm me enfundé en el saco de dormir y a dormir hasta las 6am

 

Tercer día,sábado 9 de febrero, 6am, me levanto a despedir a los primeros de nosotros que parten en los primeros lugares.
Alcance a desayunar aunque el temblor mañanero me complico la cargada de la bandeja pero pedí ayuda y las señoras que servían me miraban temblar, les dije, tengo Parkinson y me ayudaron. Fui al médico que me vendó un poco mas recomendando no correr sino caminar.
9:30 am salimos al ultimo día de carrera. Día feo, mucho bosque, llegamos a la aduana entre Chile y Argentina después de 5 horas de recorrido; 1 hora después llegamos a la meta, logramos coronar y recibir la medalla, 32 Km 6 horas ..... empezó a nevar, increíble ...de 30gr a 0 gr....por fin!!!!!

Llegan los buses y nos trasladan a Chile pasando nuevamente por la aduana donde volvemos a hacer todos los tramites y nos trasladan a Pucon, eran cerca de las 6,30 pm, encontramos lluvia y fuimos a reconocer las maletas y después a un restaurante a comer, el hambre no daba tregua para buscar luego un taxi que nos llevara al hotel; finalmente ducha con agua caliente y una cama........descanso.

 

Tengo dos conclusiones para compartir:

1- Si estas bien entrenado y posees la disciplina que yo tengo, ningún obstáculo te vence.
2- La vitamina C  , use 4.000 mg disuelta en las botellas, esta se convirtio en el mejor hidratante  y me permitió tomar un solo Synemed y sin resequedad ni deshidratación que provocaba la combinación de las barras, geles y medicamento.

"Desde el primer momento decidí enfrentar la enfermedad y no permitir que tomara el control de mi vida, resolví aprender de la experiencia de muchos pacientes que en libros o en internet han plasmado su historia y me di cuenta de la importancia del ejercicio el cual practico diariamente  con resultados excelentes para ayudar a controlar la enfermedad, quiero seguir dando y recibiendo abrazos de compañeros de lucha como el de la señora que me regalo la satisfacción que me lleve al cruce..................Ya tengo una historia para compartir y espero la mia motive a mas personas, espero de verdad que alguien mas recoja la bandera del tulipán y trate de participar en tantas carreras que hay por el mundo.

Por que si se puede !!!!"

"CON PARKINSON, SI SE PUEDE VIVIR UNA VIDA NORMAL."

Marcello Carcano Jordan