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Mi cuento

Vivía en la pinada más bella, y se sentía orgulloso de tener a su vera a los pinos más frondosos, los más añejos y sabios que le arropaban con mil cuentos de su presente y pasado más remoto. Ellos a su vez envidiaban su juventud, su frescura, su dulce fragancia, su manera de erguirse tan fina, su alegría .Les hacía volver a los tiempos en que de una pinocha empezaron a crecer pero hacia tanto de eso que no tardaban en volver con sus pobladas ramas y su grueso tronco, a su vejez.
El era aun un joven pino delgado que soñaba como ellos ser y conforme fue creciendo los mayores le hicieron saber que aquel que mas alto fuera, al sol tendría a su merced, dándole el calor necesario para en primavera florecer.
Y creció cuanto pudo y un mal día no sabe porqué, notó que temblaban sus ramas sin brisa, ni aire que las pudieran meced, pensó que sería normal, pero no se atrevió a preguntar y día a día pudo ver como temblaban sus ramas haciendo sus piñas caer.
Temeroso de que fuera algo raro y temieran los demás contagiarse, no hico sino callarse sufriendo con todo su ser. Los demás lo veían moverse, balancearse de manera extraña, pensaron que bien podía ser que el sol lo emborrachara con su calor, o que de tanto traqueteo se iba pronto a caer… o tal vez fueran males de amores de esos que el alma arañan, pero ninguno le preguntó cuando lo vio llorando a lo lejos, ninguno de allí percibió como en mil pedazos su corazón de noble madera se rompió, como día a día mas y mas se aislaba, en su infinita tristeza.
Un día mas entre tantos miro el pino hacia arriba, buscaba algún porque, una salida, su triste mirada de hoy en nada se parecía a aquella mirada de ayer .Hacía tiempo que ya no crecía, ya no estiraba sus ramas cuando empezaba a amanecer buscando el dulce calor del día, hacía tiempo que a su amigo no quería ver por eso se alegro tanto al verlo el sol aparecer. ¿Que te pasa buen amigo?, ¿porque no sales como antes a estar conmigo? Le preguntó el sol y el pobre pino se sinceró explicándole lo que últimamente le ocurría:
- Ya no soy el que tu recuerdas, algo en mi está mal porque si te fijas veras mis hojas temblar sin mas, mis raíces están rígidas y me cuesta mucho hablar, hay veces que pierdo mi fuerza y me parece que al suelo voy a ir a parar.
El sol al darse cuenta de su profunda tristeza, le acarició con su mas cálido rayo y cogiéndole de una rama un dulce beso le dio:” Hablaré con la luna, ella es del cielo la mas sabia”
Al día siguiente el sol volvió a el rincón del bosque y al pino buscó, pregunto a los demás y todos le señalaron una explanada sombría donde el pino yacía llorando en un rincón.
Amigo pino, no estés tan preocupado y enjuagándole la resina que de sus ojos fluía le explicó:-“Hablé con con la luna y tu temblor es debido a un mal conocido y llamado Parkinson, es una enfermedad algo rara, que pocos conocen y la ignorancia rechaza. Se que entre los humanos hay mucho dolor pues la luna enjuaga las lágrimas de personas que buscan en su luz una salida, una mano amiga que les entienda mejor, un oído que simplemente les escuche, una mano donde cogerse, un consuelo, alguna solución, pero entre esa especie hay mucha desunión y lo que para unos es algo por sus ideas condenable, malo y despreciable, para otros supondría el fin de su agonía, y una vida mejor. Las palabras del sol despertaron las dudas del joven pino, ¿ era una enfermedad contagiosa?, ¿mortal?...¿ que le iba a pasar?. El sol que había previsto su curiosidad, le empezó a contestar:- no es mortal mi dulce amigo, ni a nadie se la podrás contagiar “… y mientras hablaban un jilguero acertó a pasar volando rasito del suelo , y al oírlos hablar se paró en una rama y sin poderlo evitar, le saltó mas de una lágrima , era injusto que alguien sufriera, por algo que se podría evitar, y el sabía la manera,. De su hermosa garganta salió una bella melodía, diferente, especial, sonaba como mil arpas, tenía un compás angelical, esa canción le salía del alma, y a todo el que la escuchaba le hacía parar buscando la hermosa criatura que aquel sonido podía pronunciar. Pero no se contentó con cantar en aquella zona y comenzó a volar, recorrió todos los bosques vecinos, cantando su hermoso trino al que todos maravillaba y en su cantar contaba la historia de un joven pino , el mas hermoso que jamás viera, risueño, amable y amigo, que un mal día una enfermedad cambió su destino a todos les pedía que cantaran consigo y la repitieran incansables desde la cima mas alta, hasta el mas hondo valle , su bella canción .Tenían que estar unidos, ayudar al joven pino hasta que un día alguien sabio diera con la solución para evitar ese dolor. De un bosque a otro recorrió el mundo entero la canción del jilguero hasta que en un remoto lugar un viejo mago, brujo y adivino la escuchó sentado en un camino y del bello canto se enamoró. Al ser hechicero entendía lo que esa canción repetía con tristeza y dolor, la canción hablaba de la historia de un joven pino que enfermó de un mal desconocido, buscó ese canto amigo y al jilguero encontró exhausto de tanto volar, llevaba meses cantando, sin descanso ni tregua, había recorrido volando lo abrigo con su cariño, le dio cuidados y mimo y cuando por fin pudo cantar elevó al cielo su trino, provocando un profundo llanto en el alma del hechicero, que maravillado no cesaba de escuchar tan bello canto aunque eso le dejara los ojos nublados y el corazón dolido. El mundo entero recorrió la canción del jilguero llegando a cualquier rincón, fuera tierra o cielo. Mientras el mago no cesaba de pensar, debía haber una solución para a el pino ayudar y a el fueron acudiendo magos de todas partes, de todo lugar, se pusieron juntos a probar mil remedios y nada sucedía, no aplacaban el mal. Una noche cansado el mago miró a la luna, y con lágrimas de impotencia ayuda le pidió, pero nada podía hacer la luna solo escuchar su llanto y fue en ese instante cuando dio con la solución. Pasaron meses trabajando todos juntos en perfecta unión, y felices al jilguero un día le dijeron que su amigo se curaría con un trasplante de nueva resina con unas gotas de amor de todos aquellos que lloraron por ese ajeno dolor y corriendo voló el jilguero, recogiendo las saladas gotas de tantos y tantos amigos que por el pino habían llorado , cuando estuvo todo unido fueron los magos al bosque donde triste yacía el pino, deteriorado pero hermoso , le dieron a beber el dulce néctar y poco a poco se fue sintiendo mejor, fue así como pasó pero ninguno se dio cuenta de que lo que al pino salvó eran sus corazones humanos unidos por su dolor….

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