Discinesias y levodopa en el ParkinsonLos movimientos involuntarios vienen a menudo interpretados como un síntoma de la enfermedad de Parkinson.

Sin embargo es un efecto secundario causado por el proprio tratamiento de la enfermedad de Parkinson en el medio y largo plazo.

La mayoría de las personas que las padecen las consideran tanto o mas invalidantes de la propria enfermedad.

Las modificaciones a largo plazo producidas por el tratamiento crónico de dopamina son generalizadas pero es en el cuerpo estriado, donde se producen los principales cambios funcionales que provocan la discinesia.

 

En la imagen que acompaña este articulo, intentamos explicar de forma gráfica como funciona el mecanismo que desencadena los movimiento involuntarios.

En primer lugar hay que considerar lo que se define como umbral terapéutico de la medicación: se trata de aquel nivel mínimo de concentración en el organismo de la levodopa para que su efecto sea lo suficientemente intenso como para restaurar la función motora. Por debajo de este umbral, la persona no percibe el efecto de la medicación tomada.

Por encima del umbral terapéutico, está la zona de confort, donde la medicación es plenamente eficaz sin ocasionar efectos secundarios destacables.

Un exceso de medicación, mas allá de la zona de confort puede llevar el organismo a cruzar el umbral detrás del cual se desencadenan los movimiento involuntarios.

En la imagen podemos apreciar que a lo largo del tiempo las modificaciones ocasionadas por la enfermedad de Parkinson en las estructuras del cerebro, acaban reduciendo el umbral de los movimientos involuntarios acercándolo cada vez mas al umbral terapéutico.

Nota bien que la indicación de los años es puramente estimativa en base a las experiencias de la practica clínica y no constituyen una previsión de evolución de la enfermedad en los casos concretos

Es fácilmente apreciable que en las fases el perfil de actuación de la medicación, mas estable y duradero, conjuntamente con una zona de confort mas amplia, limita el riesgo de discinasias.

Con el paso de los años el perfil de actuación de la medicación se vuelve mas fluctuante y menos duradero, y conjuntamente con una zona de confort cada vez mas reducida, aumenta el riesgo de las discinesias y complica la gestión de la levodopa.