Individuado un nuevo mecanismo al origen del Parkinson

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Un nuevo estudio dirigido por científicos de Corea del Sur y Singapur "derriba tres décadas de consenso" sobre las causas de los síntomas de la enfermedad de Parkinson.

Un estudio publicado recientemente en la revista Neuron arroja nueva luz sobre el mecanismo causante de la enfermedad de Parkinson.

En términos generales, se sabe que la enfermedad de Parkinson es causada por niveles insuficientes del neurotransmisor dopamina. Con más detalle, sin embargo, no se conoce con precisión qué causa los problemas motores - incluyendo temblores, rigidez e incapacidad para controlar los movimientos - que caracterizan esta situación de bajos niveles de dopamina.

Se sabe que el movimiento voluntario está regulado por una región del cerebro llamada ganglios basales. Los ganglios basales modulan la locomoción cambiando entre instrucciones para activar el movimiento e instrucciones para suprimirla.

Lograr el delicado equilibrio entre estos dos conjuntos de instrucciones da lugar a movimientos coordinados y progresivos.

Debido a que un nivel bajo del neurotransmisor dopamina suprime en gran medida el movimiento y la escasez de dopamina caracteriza la enfermedad de Parkinson, los investigadores creen desde hace tiempo que la supresión inducida por la falta de dopamina causa la disfunción motora en el Parkinson.

El nuevo estudio, sin embargo, utiliza la tecnología de vanguardia para desafiar esta creencia.

Los investigadores fueron co-liderados por el Prof. Daesoo Kim, del Departamento de Ciencias Biológicas del Instituto Coreano de Ciencia y Tecnología de Daejeon, Corea del Sur, y el Profesor George Augustine de la Escuela de Medicina Lee Kong Chian en Singapur.
El uso de la optogenética -una técnica en la que las neuronas se modifican genéticamente para responder a la luz, permitiendo a los investigadores rastrear y controlar el comportamiento de las células-, los científicos estimularon los impulsos inhibitorios de los ganglios basales. En otras palabras, intensificaron las instrucciones de supresión del movimiento.

Sin embargo, observaron que las neuronas talámicas ventrolaterals - que están involucrados en el control motor – se volvieron hiperactivas.
Esta hiperactividad parecía causar rigidez muscular y contracciones en los roedores - síntomas similares a los síntomas motores característicos en la enfermedad de Parkinson.

Como explican los autores, este es el fenómeno denominado "activación de rebote", que parece ser desencadenado por la intensificación de los impulsos inhibitorios de los ganglios basales.

El profesor Kim y el equipo probaron el rol que juega este fenómeno provocando una carencia de dopamina en ratones mediante ingeniería genética e luego inhibir la activación de rebote para ver qué efectos tendría sobre los síntomas motores de la enfermedad de Parkinson.
La activación de rebote fue inhibida mediante técnicas de ingeniería genética para reducir el número de neuronas talámicas ventrolaterales.

Sorprendentemente, los ratones con niveles anormalmente bajos de dopamina, pero sin activación de rebote mostraron un movimiento normal y ningún síntoma de la enfermedad de Parkinson.

"En un estado de dopamina baja", dicen los autores, "el número de neuronas [ventrolaterales talámicas] que muestran un activación post-inhibitoria aumenta, al tiempo que se reduce el número de neuronas activas [por inhibición de los ganglios basales], previene eficazmente los síntomas motores típicos del Parkinson. "

"De este modo, la activación inhibidora [de los ganglios basales] genera señales motoras excitatorias en el tálamo y, en exceso, promueve anomalías motrices parecidas a las de la enfermedad de Parkinson", concluyen.

"Este estudio", dice el Profesor Daesoo Kim, al comentar sobre la importancia de los hallazgos, "derriba tres décadas de consenso sobre la procedencia de los síntomas Parkinsonianos".

El Dr. Jeongjin Kim, autor del primer estudio, dice: "Las implicaciones terapéuticas de este estudio para el tratamiento de los síntomas de Parkinson son profundas, y pronto podría ser posible remediar los trastornos del movimiento sin usar L-Dopa, un precursor de la dopamina".

Fuente: Medical News Today