Hay situaciones en la vida que nunca nos hubiera gustado vivir como es la de enfrentarnos a una enfermedad como el Parkinson, pero una vez que no nos queda más remedio que asumir y afrontar que la padecemos, hay muchas maneras de enfrentarsre a ella y la mejor es hacerlo como Chus lo describe, con coraje y valentia. Por supuesto que cada uno está en su derecho de decidir cuando y con quién quiere compartirlo. Creo que el hacerlo con naturalidad y compartiendo inquietudes con personas que están pasando por una situación como la nuestra es lo que nos ha hecho entrar en UCP. Yo, cuando lo hice, no pude imaginar lo importante que iba a ser para mi vida aquella primera vez que compartía mis miedos. Después de aquella primera vez, vino una segunda, una tercera... y ahora, después de pasado mucho tiempo, se ha convertido en algo necesario para mí, algo que necesito hacer todos los días.
Aquí he encontrado algo que yo siempre he valorado como imprescindible para crecer como persona y es la AMISTAD, esa amistad con mayúsculas, esa amistad incondicional que siempre está dispuesta a ayudarte, a animarte en los momentos de flaqueza, esa amistad que ríe contigo en tus triunfos personales, que está ahí siempre. Esto es lo que hace que el padecer pk, no sea todo negativo, es la parte positiva de la enfermedad. En ese lado positivo está Chus, esa mujer sencilla y discreta que me dedica esas palabras tan entrañables, llenas de cariño. A ella, a su marido y por supuesto al mío, GRACIAS, gracias también con mayúscula por haber hecho posible un encuentro tan agradable como el del día de ayer que por supuesto repetiremos pronto.
A todos los miembros de UCP, os animo a participar en el chat, sé que no es fácil a veces compartir tus inquietudes con gente que no conoces, pero como veis poco a poco esos miedos desaparecen y aunque a los amigos no se buscan, muchas veces sí que se encuentran