Pesticidas que se emplean para atacar plagas en los frutales, la sarna y las pulgas pueden ser el origen del mal. Así lo ha demostrado en ratones un investigador gallego de 31 años «emigrado» a Alemania, Paco Rego.
La bombilla se le encendió mientras veía el CD de la reunión en su apartamento. Un hombre bastante mayor que él, de pelo cano y frente despejada, al que Paco conocía de sobra por los libros, acababa de dejar en el aire una idea sorprendente. Los sabios llegados, en 2005, desde todas partes del mundo a Berlín le escuchaban atentos en directo.
Decía el veterano patólogo Heiko Braak, de 68 años, que en el Párkinson no sólo el sistema nervioso central está alterado (como ya era conocido), sino que lo está también el intestino. Pero ni él ni nadie sabían por qué. Paco, recuerda ahora, se quedó pensativo. «Me llamó tanto la atención que en los días siguientes me puse a darle vueltas al asunto de una manera impaciente», explica el médico coruñés Francisco Pan-Montojo Puga, 31 años, desde su laboratorio en Dresde (Alemania). «Pedí una beca a la Fundación Barrié de la Maza y me puse a estudiar aquello que tanto me había sorprendido al ver aquel CD. Y tuve suerte. He dado con una tecla del Párkinson muy importante para el desarrollo de tratamientos preventivos más eficaces».
Synosia Therapeutics anunció los datos positivos provisionales de un estudio clinico de Fase IIa de una adenosina 2 bis (A2A), antagonista de los receptores (SYN115) en la enfermedad de Parkinson.
El ensayo de Fase IIa fue un ensayo aleatorizado, doble ciego, con grupo de control con placebo de en 24 pacientes de Parkinson utilizando dosis de hasta 120mg/día durante una semana. Los efectos de SYN-115 como tratamiento adicional a una dosis estable de levodopa se evaluó mediante una serie de técnicas, incluida la resonancia magnética funcional (fMRI), valoraciones clínicas de la enfermedad de Parkinson cuales la Escala de Puntuación Unificada y varias pruebas cognitivas.
Los datos de la fMRI mostró una producción de SYN-115 estadísticamente significativa, relacionada con la dosis cambios en el flujo sanguíneo en las regiones del cerebro que se sabe están relacionados con el Parkinson. La actividad en estas regiones es conocida por ser modulada por los tratamientos de Parkinson actuales, como los agonistas dopaminérgicos y levodopa.
Hay quienes dicen de mí que soy escritora (quizás confundidos por el hecho de que tengo un libro publicado y muchísimo material por publicar, que seguramente nunca daré a conocer)
En mi opinión se debería considerar escritor a aquél que vive de escribir, lo que para nada es mi caso.
Yo vivo, afortunadamente de una pensión por invalidez, aunque bien es cierto que me gusta escribir, y de hecho escribo cuanto me acontece desde que tuve uso de razón.
Esa pensión que percibo es consecuencia, entre otras cosas, de mi afección. Sí. Soy afectada de Parkinson. No me gusta la palabra enferma, ni enfermedad. Opino que enfermo es quien yace imposibilitado en su lecho o su sofá sin poderse mover. Y tampoco es mi caso.
Bueno, al menos no lo es durante todas las horas del día.